19 abril, 2014

Carta a una pareja que espera a su bebé

Cuando estaba en las últimas semanas de embarazo de María Victoria una querida amiga me dijo "Mona! tu vida está a punto de cambiar!", y yo me quedé pensando, preguntándome qué era lo que tanto iba a cambiar, cuáles iban a ser esos cambios, qué tan profundos iban a ser, cómo me iban a afectar, cómo iban a afectar mi relación de pareja, mi rutina, mis costumbres. Pero en ese momento era difícil entender la magnitud de esa frase.

Hoy que ya atravesamos, como familia, casi un año entero con la vida cambiada, quiero dedicar esta carta a todas y cada una de las parejas que esperan a su bebé, compartir mi experiencia y ayudarles, si puedo, a entender esos cambios que están prontos a llegar.

Queridos futuros mamá y papá:


Su vida está a punto de cambiar. Su mente está a punto de cambiar, su corazón, sus sentimientos, sus días y sus noches, sus mañanas y sus tardes, su alimentación, sus conversaciones, sus salidas, sus relaciones, su trabajo, su forma de caminar por la calle, el equipaje que llevan al salir, su ropa, sus accesorios, porque cuando llegue su bebé, todo estará teñido del amor que sienten por él y todo lo que hagan lo tendrá a él como prioridad para actuar y decidir.



Querida mamá: 


Tus días ya no serán más tuyos, serán del amor. Nunca más volverás a estar sola, porque aún cuando debas salir sin tu bebé, tu corazón, tu mente y toda tu atención estará donde él esté. Estás a punto de vivir unos días mágicos, tan mágicos que parecerán un sueño. Vas a estar más cansada que nunca, pero vas a dormir menos, y cuando logres dormir, será un sueño tan liviano que te despertarás con el casi silencioso cambio del ritmo de la respiración de tu bebé. Llore tu bebé o no, serás capaz de despertar cada 3 horas, sin necesidad de reloj, porque tu instinto te dirá que necesitas alimentarlo. 

Aunque todos te digan (y vos te hayas dicho siempre a vos misma) que no hay que tenerlo en brazos porque se malcría, sentirás una necesidad imperiosa de tenerlo en tus brazos, en tu pecho, en tu cuerpo... por placer, por amor, por ese llamado supremo a protegerlo (y sabrás que estás haciendo bien). No lo dudes: dale todo tu cuerpo, todo tu amor, todo tu abrazo, dale el calor, los latidos de tu corazón y el sonido de la sangre corriendo por tus venas, tu leche, tu aliento, tus besos, tus sonrisas, tus lágrimas de emoción. Él no será bebé por siempre, y será tan pequeñito durante un período muy breve. 

Hoy tu única tarea es cuidarlo, amarlo, contenerlo, permitirle la seguridad que le garantice su supervivencia. Y te aseguro, de lo único que no te vas a arrepentir es de haberle dado lo que él necesita. 

Todos los demás proyectos serán reducidos en importancia, porque hoy tu proyecto más importante es continuar con esta tarea de vida, de permitir a ese diminuto ser humano lograr la plenitud. 

Estarás tan cansada que solo querrás llorar. Estarás tan feliz que solo querrás llorar. Sí, llorarás mucho. No, eso no significa que te hayas vuelto loca. 

El sexo no será uno de tus intereses. Aprenderás a dar y recibir amor de otra forma con tu pareja (al menos por un tiempo). No, él no lo entenderá, necesita que se lo expliques, y que le expliques que lo sigues amando tanto o más que antes. Sí, su relación va a cambiar para siempre: se van a convertir en una familia y ahora su unión será eterna.  

Jeanne amamantando a su bebé | Cassatt


Querido papá: 


Tu esposa ya no será más tuya, bueno, no como antes, no exclusivamente. El noviazgo oficialmente terminó, ya no serán más el uno la prioridad del otro, sino que juntos tendrán una nueva prioridad, y así es como debe ser. Y si ambos cumplen con amor esta tarea de esta nueva maternidad y paternidad, la segunda prioridad será tu esposa para vos, y vos para tu esposa. 

La casa será un caos, habrá desorden, pañales, juguetes y hasta platos sucios, a veces tendrás que plancharte un pantalón o hacer una comida. No es falta de interés de ella, es que estará muy presionada con el cuidado del bebé y la falta de sueño, los cambios físicos y emocionales. 

No, no se volvió loca, es normal y es una etapa que debe ocurrir. No, no te dejó de amar, al contrario, te ama más que nunca, por vos se convirtió en mamá. 

Te sentirás solo, ella no te escuchará como antes, en medio de una conversación se levantará a ver al bebé, o estará distraída intentando aprender a alimentarlo, calmarlo o simplemente parecerá que no le importa lo que dices porque no dejará de mirar a su hijo. Te sentirás solo, pero no estarás solo, creerás que te sobra el tiempo, pero si miras a tu alrededor tendrás mucho en que usarlo, creerás que ella te excluye, pero si la miras a los ojos sabrás que te necesita a su lado más que nunca y está esperando que te incorpores a la escena. 

La familia/Oriol Balmes
Vas a tener que hacer algo heroico: practicar el altruismo y la empatía, intentar ponerte en su lugar y entender como se siente. Probablemente no lo logres, porque es difícil comprender lo que puede llegar a sentir una mujer en el puerperio, pero te aseguro que ella valorará tu esfuerzo. Ella será altruista y empática con su bebé, vos con ella. Ella usará toda su paciencia y aún más para extremar los cuidados con su bebé, vos debes usarla para contenerla a ella. No tengas miedo de amarla en esa forma, no será para siempre, poco a poco la relación volverá a ser recíproca, y más pronto mientras más vos la apoyes. 

Intentá sustituir el fuego de la pasión por el cariño tranquilo, imaginá una nueva mujer a quien estás conociendo, no la avasalles, no la intimides... no la conoces, ni siquiera ella se conoce en este nuevo rol. Tus besos en la frente y tus tiernos masajes, tu abrazo silencioso ante sus lágrimas... todo será recompensado en su momento. Esta es una etapa para amarse mutuamente a través de su hijo. Y amarla a ella es darle la paz que necesita para darle a tu bebé los cuidados que solo ella le puede dar. Decile cuánto la amas, cuánto confías en ella y cuánto te gusta verla en su rol de mamá. 

No pierdas tiempo esperando que todo vuelva a ser como antes, nada volverá ser como antes, todo cambió... cambió para bien, cambió para siempre: hoy están en presencia del amor más puro de la vida, no se pierdan la oportunidad de disfrutarlo pensando en el pasado. 

Felicidades queridos futuros papás! 
Bienvenidos a la etapa más extrañamente maravillosa de toda su vida. 

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1 comentario:

  1. Estoy a punto de ser mamá..Muchas Gracias por tu carta.

    Carla

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